Inseguridad, otro tema de agenda de los gremios

By on 13 marzo, 2016

Los sindicalistas reconocen que sus afiliados recurren a ellos para que gestionen mayor presencia policial en la zona donde trabajan Representantes de las entidades sindicales deben responder a los planteos de sus trabajadores. También hacen controles

imagen de la nota

Incremento salarial. Defensa de los puestos de trabajo. Paritarias. Ganancias. Marchas. Esas son algunas de las palabras que saben de memoria los dirigentes gremiales. Sin embargo, en los últimos tiempos, los sindicalistas tuvieron que agudizar el sentido de la audición y flexibilizar su cintura para atender los reclamos de sus afiliados que exigen mayor seguridad, ya sea en la zona donde trabajan o en los puestos donde desarrollan sus tareas diariamente en la capital y en el interior de la provincia

Un empleado del call center más grande de la provincia -allí se desempeñan unas 3.000 personas- fue apuñalado el domingo cuando se dirigía a trabajar. Los dirigentes de la Asociación de Trabajadores Argentinos de Centros de Contacto (Atacc) se movieron rápido. Al día siguiente se reunieron con las autoridades de Seguridad de la provincia y consiguieron que se reforzara la presencia policial en la zona a partir de ese mismo día.

“Fue nuestra obligación intervenir en el caso. La inseguridad es un problema que afecta a nuestros afiliados. Fue difícil contenerlos porque querían protestar y quemar cubiertas, pero como organización consideramos que era mucho más importante, como sus representantes, intervenir y peticionar oficialmente ante las autoridades. Estamos convencidos de que así siempre tendremos más fuerza. Los resultados fueron positivos, ya que no sólo logramos que se haga un plan preventivo que se puso en marcha en el acto, sino que vamos a seguir controlando para que se mantenga con el correr del tiempo”, comentó Gustavo Arellano, uno de los máximos referentes de la asociación.

La doctora Adriana Bueno, máxima referente del Sindicato de Trabajadores de la Salud Autoconvocados, asegura que desde hace más de tres años los temas vinculados a la seguridad forman parte de la agenda cada vez que se reúne con las autoridades de la provincia.

“No podemos mirar para otro lado, al igual que los tres poderes del Estado. El Ejecutivo y el Legislativo deben velar por la seguridad de los habitantes de la provincia y el Judicial debe adecuarse a lo que se está viviendo. No hay condenas, por lo que penas más duras por reincidencia casi no se aplican. Así la sociedad recibe el mensaje de que se puede delinquir porque en nuestra provincia no pasa nada”, graficó.

“Hay un clamor de la clase trabajadora por tener mayor seguridad. Los médicos queremos policía en todos los hospitales y en los caps; los docentes pretenden contar con un uniformado en la puerta de cada escuela y los choferes de ómnibus y taxis también quieren lo mismo. La solución no pasa por militarizar la provincia, sino realizar planes sociales adecuados para contener a las personas que cometen delitos, sin descuidar la tarea de prevención”, agregó Bueno en la charla con LA GACETA.

Carlos Pizarro, titular del Sindicato de Peones de Taxis, habla de un efecto rebote. Cuenta que desde que se comenzaron a utilizar las tarjetas Ciudadana y Metropolitana, los trabajadores del sector comenzaron a ser las víctimas preferidas de los asaltantes. “La razón es simple: somos los únicos que manejamos efectivo en todo el sistema de transporte público de pasajeros. Nuestros colegas sufren asaltos todos los días, por eso estamos alertas y en permanente contacto con las autoridades de Seguridad de la provincia para tratar de que se mejoren las cosas”, indicó el gremialista.

Pedidos
Los sindicalistas coincidieron en señalar que su trabajo consiste básicamente en trasladar los problemas a Casa de Gobierno para que ellos los solucionen. En esa larga lista aparecen arrebatos, asaltos violentos, sustracción de motos y robos, daños de los vehículos que sus afiliados estacionan en las proximidades de sus trabajos y agresiones verbales y físicas, entre otros que sufren sus afiliados en la capital y otras ciudades del interior de la provincia.

“Nuestro planteo específico fue por los chicos que trabajan en la empresa de avenida Adolfo de la Vega, pero también dejamos en claro que también recibimos reclamos de otros compañeros que son atacados en diferentes puntos de la ciudad. Pedimos que en un futuro no muy lejano se incremente la vigilancia en el local de avenida Ejército del norte, por ejemplo. Esperamos que cumplan con nuestra petición”, comentó Arellano.

Pizarro comentó que ellos encontraron un sistema para solucionar uno de los tantos problemas. “Acordamos comunicarnos con la Policía cuando algún afiliado ingresa a un barrio peligroso para que nos acompañen. Por ejemplo, una vez me tocó trasladar a una mujer con su hijo recién nacido desde la Maternidad hasta la Costanera. Hablé al 911 y un móvil me acompañó hasta que la mujer descendió. No la podía dejar tirada de noche en medio de la autopista. También son importantes los operativos que están realizando ahora por la noche. El despliegue de las fuerzas por diferentes puntos de la ciudad frenan un poco la presencia de los delincuentes en las calles”, comentó.

El titular de los gremios de los taxistas dijo que es muy difícil elegir cuál es la zona “más picante” o quiénes son los asaltantes que más delitos cometen. “En cuando a los ladrones ya no se los puede distinguir como antes. Puede ser un hombre con traje o una mujer con un bebé en brazos o una pareja que te pide que la lleves a un lugar céntrico. En cuanto a los lugares no es sencillo establecer cuál es la zona roja. Es que los choferes ya denuncian los casos, ya que eso implica mucha pérdida de tiempo que le impide trabajar y hacer una buena recaudación”, comentó.

Bueno comenta que en cada reunión se habla de zonas rojas y de mapas del delito. “Pero en realidad creo que en la provincia hay un gran manchón rojo que habla de la inseguridad. La Policía siempre habla de recursos y que desde hace mucho no se produce el ingreso de una buena cantidad de agentes como en años anteriores. Ellos no dicen ni una palabra, ni tampoco nadie se los pregunta, que pasó con esos uniformados o dónde están prestando servicios”, concluyó.

Fuente: http://m.lagaceta.com.ar/nota/674144/policiales/inseguridad-otro-tema-agenda-gremios.html

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *